La pareja estaba ansiosa por tener un hijo y no perdía la esperanza. Al final, el niño nació, pero solo al cuarto intento.

Meredith Maitland, una estadounidense de San Francisco, dio a luz a su primer par de gemelas, Gabriella y Julia, hace 21 años, cuando sólo tenía 19 años. Poco después, Meredith y su marido decidieron que necesitaban un hijo para ser completamente felices.

Sin embargo, la naturaleza es a veces muy irónica. En julio de 2008 nacieron Elsa y Lucía. Tres años después, Meredith se quedó embarazada. Esta vez el embarazo fue único, pero la pareja esperaba de nuevo una niña. “No te imaginas lo fácil que es, después de tener gemelos, tener un bebé”. Meredith volvió a quedarse embarazada dos años después. Ella y su marido no dudaban de que esta vez sería un niño.

Junto con su hijo, Meredith también tuvo una hija. Más tarde dio a luz a un tercer par de gemelos, lo que la convierte en una madre ocupada con muchos pequeños. Meredith suele hacer la colada una vez a la semana, los jueves, y supone entre 10 y 12 cargas de ropa.

Afortunadamente, esta increíble mujer se enfrentó a los retos e incluso escribió un libro sobre la gestión del tiempo para madres de familias numerosas. Además, la aparición de gemelos puede atribuirse a una predisposición genética.

Las mujeres con niveles más altos tienden a producir más óvulos, lo que puede aumentar las posibilidades de embarazo. Aunque los embarazos múltiples pueden ser complejos y arriesgados, al final suelen acabar bien.