Las impresionantes imágenes de la construcción del Rockefeller Center en Nueva York en la década de 1930 han salido a la luz. Las fotos muestran a un grupo de obreros sentados en lo alto de una viga de acero a cientos de metros de altura. Las cautivadoras instantáneas muestran a los obreros en diferentes poses: almorzando tranquilamente, agitando alegremente sus sombreros e incluso descansando acostados. ¿El lugar? A una vertiginosa altura de 200 metros sobre el suelo, en el 69º piso del actual edificio de GE.

¡Realmente es un misterio fascinante! La cuestión de la identidad del fotógrafo y la autenticidad de la escena sin duda contribuyen al atractivo de estas imágenes. La idea de que los obreros realmente desafiaron tales alturas sin medidas de seguridad es un testimonio de su valentía durante la Gran Depresión.

Parece, de hecho, que las pruebas disponibles sugieren que las fotos fueron organizadas para una campaña publicitaria de la familia Rockefeller con el fin de atraer inquilinos para el complejo recién construido. En una época de depresión económica, donde el trabajo era escaso, es probable que los trabajadores hayan aceptado participar a cambio de remuneración.

Otras teorías sugieren que las fotos podrían haber sido manipuladas hábilmente. Algunos expertos piensan que los trabajadores podrían haber sido fotografiados individualmente a un nivel inferior y luego superpuestos en una imagen de fondo de la viga para crear la ilusión de que estaban a esa altura. Otra teoría sugiere que los trabajadores podrían haber sido acróbatas profesionales contratados especialmente para la foto publicitaria, aunque no hay evidencia documentada que respalde esta hipótesis.

Independientemente de los métodos utilizados, estas fotos cautivadoras ofrecen una visión de una época pasada de la construcción y capturan la impresionante dimensión del proyecto del Rockefeller Center. La aparente despreocupación de los trabajadores a tal altura vertiginosa sorprende y fascina a los espectadores hasta el día de hoy.