La vida no es fácil. Hay facturas que pagar, platos en el fregadero que lavar, tareas que realizar con plazos estrictos, y la lista podría alargarse indefinidamente. ¿Cuál es la mejor manera de superar todos estos aspectos no tan divertidos de la vida? La respuesta es simple: reír.


Están acurrucados uno contra el otro como los mejores amigos que puedan ser. Parece que nada puede perturbar esta armonía. Pero entonces algo hilarante sucede. El bebé deja escapar un pequeño pedo.
