¡No juzgues un libro por su portada! Este es un dicho muy conocido, pero es absolutamente cierto. El interesante artículo de hoy trata sobre un hombre que no se ajusta a los estándares y es considerado uno de los padres más inusuales. Millones de personas juzgan su imagen y creen que alguien con ese aspecto no puede ser un buen padre y da mal ejemplo.

Él cree que se trata de una forma especial de autoexpresión y no se arrepiente. Además, su esposa también tiene varios tatuajes y los dos combinan bien. Sorprendentemente, Huff tiene 240 tatuajes que la gente nunca pasa por alto.
Intenta convencer a la gente de que verse así no significa que sean malos padres o que no tengan valores morales. Así lo describe su esposa,
“Al principio juzgué a Richard sólo por su apariencia, pero después de conocerlo un poco, me di cuenta de que en realidad es una buena persona”.