La escocesa, actualmente embarazada de treinta y dos semanas, compartió recientemente con sus seguidores una fotografía de su barriga. Este no es el primer embarazo de Brooke; ya tiene un hijo de tres años.

A pesar de su alegría por la noticia de su embarazo, Brooke notó que su barriga no se redondeaba tanto como esperaba. Los médicos predicen que su fecha de parto será febrero del próximo año, pero la lenta curvatura de su vientre dificulta ver su bendito estado.

Antes de su embarazo, Brooke trabajó en un laboratorio analizando pruebas de coronavirus. Expresó su entusiasmo por el embarazo, enfatizando que fue muy esperado y preparado cuidadosamente.

Brooke mencionó que su embarazo transcurrió relativamente bien y que no se detectaron problemas de salud importantes durante las pruebas. Sin embargo, a veces experimenta náuseas y dolor de espalda.

“Es tan sorprendente que nadie crea que estoy embarazada debido a que mi barriga se está redondeando lentamente”, compartió Brooke con sus seguidores.