Cuando Debbi conoció a Steve en 2011, creyó haber descubierto su verdadero amor. Sin embargo, sus intensos celos y las medidas drásticas que toma para asegurarse su fidelidad han conmocionado a mucha gente.

Los celos pueden ser una fuerza poderosa y destructiva en las relaciones. Para la mayoría de las personas es un sentimiento pasajero, pero para algunos se convierte en una obsesión abrumadora. Los esfuerzos extremos de Debbi por controlar sus celos han llevado a una práctica controvertida y muy criticada: Debbi insiste en que su marido Steve se someta a una prueba del detector de mentiras cada vez que regresa a casa.

Debbi y Steve Wood han estado juntos desde 2011 y se conocieron a través de un amigo en común en Facebook cuando Debbi todavía vivía en Escocia. Después de semanas de escribir, Debbi decidió viajar a Londres para su primera cita.

Durante una entrevista en This Morning de ITV, Debbi admitió que aunque ella y Steve no siempre están de acuerdo, ella sabía que él era el indicado porque él tocó su corazón y la hizo sentir como en casa.

Sin embargo, los celos extremos de Debbi pronto se hicieron evidentes, complicando su relación. Le diagnosticaron el síndrome de Otelo, un trastorno mental en el que una persona cree sin pruebas que su pareja le es infiel. Este diagnóstico empujó a Debbi a tomar medidas extraordinarias.

A pesar del diagnóstico, las actividades de Steve están muy limitadas. Le encanta ver fútbol y carreras de Fórmula 1, pero Debbi monitorea incluso estas actividades para asegurarse de no prestar demasiada atención a otras mujeres. Los celos de Debbi llegan incluso tan lejos que a veces le prohíbe a Steve ver televisión. Ella lo explicó así: “Toda mujer tiene belleza interior, pero para un hombre es más que eso… desear mentalmente a una mujer. Ten mentalmente algunas fantasías íntimas sobre ella, en lugar de simplemente admirar su belleza”.

A pesar de estas dificultades, Debbi y Steve encontraron formas de hacer que su relación funcionara. Ambos pasan mucho tiempo jugando videojuegos, lo que, según Debbi, la ha ayudado a lidiar con el síndrome de Otelo. Espera que con un esfuerzo continuo, y tal vez incluso con una cirugía, mejore su bienestar físico y su confianza en sí mismo. Sueña con un futuro en el que pueda disfrutar plenamente de su vida con Steve y recuperar la sensación de normalidad en su relación.