La persona que eleva la ropa es lo que las hace, no las prendas en sí mismas. Esta conclusión se dedujo de nuestro análisis de celebridades que usaron la misma ropa durante todo un año. Sorprendentemente, la edad y el tipo de cuerpo no parecen importar mucho; muchas mujeres, sin importar su forma, pueden hacer que algunos vestidos se vean más atractivos que otros.

Considera a J.Lo, quien a los 51 años fácilmente supera a una joven de 22 años usando un atuendo transparente.
Junto a la siempre hermosa Jennifer Lopez, Lil Kim, con sus anchos hombros, irradia un aire guerrero en un traje de Balmain.

Pero no todos los conjuntos funcionan bien en diferentes figuras. Por ejemplo, el atuendo de seda de Riccardo Tisci usado por la hija de Courtney Love no logró evocar la misma fascinación que el de Irina Shayk.

Similar a cómo Kate Hudson brilló con un vestido de Maria Lucia Hohan en 2016, la versión de Frida Pinto no tuvo el mismo efecto un año después, quizás debido a pequeñas variaciones en el color o corte de la tela.

