En un pequeño pueblo de Bangladesh, una diminuta vaca llamada Rani se ha convertido en una inesperada sensación mundial. Con apenas 51 centímetros de alto y un peso de apenas 26 kilogramos, Rani puede ser pequeña, pero la atención que atrae es absolutamente enorme.
A pesar de las restricciones pandémicas y las fronteras cerradas, miles de personas viajan a Charigram solo para echar un vistazo a esta maravilla en miniatura. Los turistas hacen cola para tomarse selfies con Rani, creando multitudes inesperadas y provocando serios dolores de cabeza a las autoridades locales.

Rani, de casi dos años, no está particularmente entusiasmada con la atención. Ella prefiere la paz y la tranquilidad de su establo y la compañía de sus compañeros animales. Pero desde que sus fotos aparecieron en Internet, ha sido el foco de una incesante tormenta mediática.

Debido a su tamaño, está en camino de destronar al actual poseedor del récord mundial Guinness, Manikyama, una vaca de Kerala, India, que mide 61 centímetros de altura. Rani es 10 centímetros más baja y sus dueños ahora esperan la confirmación oficial de los inspectores para sellar su lugar en los libros de récords.

Curiosamente, Rani pertenece a una raza de carne butanesa que normalmente no se caracteriza por diferencias de tamaño tan extremas. Su pequeña estatura sorprendió incluso a los veterinarios.

En sólo tres días, aproximadamente 15.000 personas acudieron a la zona para ver a Rani, lo que hizo casi imposible para sus dueños manejar las multitudes. Debido a preocupaciones por la seguridad pública, la granja se vio obligada a cerrar sus puertas, pero eso no impidió que de todos modos aparecieran visitantes curiosos.

Si vieras una vaca del tamaño de un perro, ¿te sentirías tentado a visitarla? ¿O es demasiada publicidad? ¡Comparte tu opinión con nosotros en los comentarios!
