Ayer, mientras lavaba la ropa de mi esposo, descubrí una nuez en uno de los bolsillos de su pantalón. Me sorprendió un poco porque suele ser muy organizado y se asegura de que nada esté fuera de lugar.
Nunca antes se había metido comida en los bolsillos, así que esperé para mostrarle lo que había encontrado. Al principio, pensé que quizá nuestro hijo la había dejado ahí, pero cuando mi esposo vio la nuez, simplemente sonrió.
Me explicó por qué la había dejado en el bolsillo, y su explicación me sorprendió mucho.
La explicación que me dio mi esposo fue muy sencilla. Había adoptado esta costumbre de su abuelo. Guardaba una nuez, o incluso dos, en el bolsillo y se las quitaba antes de meter los pantalones en la lavadora. Esta vez, simplemente se le olvidó quitársela.
Explicó que es un método que ayuda a pensar mejor. Los sabios chinos también lo usaban, enrollando nueces en sus manos. En primer lugar, es una máquina de ejercicio para las manos. A partir de los 50 años, la destreza de los dedos disminuye y las articulaciones comienzan a deteriorarse.

Hacer rodar una nuez en la mano funciona como un pequeño ejercicio para los músculos. Ayuda a mantener la flexibilidad articular y a prevenir la rigidez en los dedos. Mejora la función cerebral y también alivia el estrés. Cuanto más trabajan los dedos, mejor procesa la información el cerebro.

