Hoy vi estos bultos extraños en mi jardín. No entendía de dónde venían ni qué eran. Llamé inmediatamente a mi marido y decidimos contactar al veterinario, pensando que quizá nuestro perro había ingerido algo y que este era el resultado.
El veterinario me pidió que le tomara una foto y se la enviara para que pudiera identificar qué era. Poco después, me volvió a llamar y me explicó lo que era. Me quedé realmente sorprendida.

Primero llamé a mi esposo, pero él tampoco entendía qué era. Así que decidimos llamar al veterinario, porque pensé que mi perro había comido algo y que esa era la consecuencia. El veterinario me escuchó atentamente, me tranquilizó y me aconsejó que vigilara a mi perro. También me pidió que le enviara una foto de esas extrañas bolitas.
Unos minutos después, volvió a llamar y explicó que eran mohos mucilaginosos. También se les conoce como leche de lobo o ubre de lobo. No son venenosos, pero tampoco comestibles. Son un tipo extraño de hongo que crece en troncos de árboles y madera podrida. Parecen bolas hinchadas, y lo sorprendente es que pueden moverse y respirar ligeramente.
Son una especie que puede sobrevivir sin agua ni comida. No son mortales, pero se debe evitar el contacto con ellas, ya que pueden causar inflamación de la piel y las mucosas. Decidí no arriesgarme, sobre todo porque mi perro pasa la mayor parte del tiempo en el jardín. Las recogí y las quemé lejos de casa.

