El carácter cariñoso y compasivo de la princesa Diana, su generosidad sin igual y su buen corazón la convirtieron en una de las miembros de la realeza más queridas de la historia. Su infeliz vida matrimonial y sus luchas silenciosas no arruinaron su naturaleza delicada.

Cuando le preguntaron si se consideraba la reina del país, Lady Di respondió, sin pensárselo dos veces, que quería ser la reina del corazón del pueblo. Nadie negará que transformó radicalmente Gran Bretaña y la monarquía.


Su compromiso y posterior matrimonio con el Príncipe despertaron el interés público, y la pareja real siguió siendo el centro de atención. Hubo escándalos, y la familia finalmente se disolvió tras el anuncio público del romance del Príncipe.

Poco después del divorcio, la princesa Diana sufrió un accidente automovilístico fatal que le costó la vida y sumió al país en lágrimas y dolor. La gente comenzó a acusar al palacio de permitir que sufriera injusticias durante su matrimonio con Carlos.

Su magnífica tiara merece una atención especial. La difunta princesa dijo que le causaba dolores de cabeza y que era literalmente insoportable llevarla todo el día. Su anillo de compromiso también era impresionante.

Pocas personas saben que la pareja eran en realidad primos lejanos descendientes de Enrique VII de la dinastía Tudor.
